¿Cómo demuestra el Libro de Mormón que el convenio abrahámico es condicional?

Agosto 14, 2018
The March of Abraham (La marcha de Abraham), pintura por József Molnár a través de Brittanica
KnoWhy #408
The March of Abraham (La marcha de Abraham), pintura por József Molnár a través de Brittanica
"Y he aquí, vosotros sois los hijos de los profetas; y sois de la casa de Israel; y sois del convenio que el Padre concertó con vuestros padres, diciendo a Abraham: Y en tu posteridad serán benditas todas las familias de la tierra".
3 Nefi 20:25

El conocimiento

En el Libro de Génesis, Jehová hizo un convenio con Abraham. Como parte de este convenio, Jehová prometió darle la tierra de Canaán (Génesis 17:8). Él prometió que su posteridad sería tan numerosa como las estrellas del cielo (Génesis 15:5) y prometió que todas las familias de la tierra serían bendecidas por medio de él (Génesis 12:3).

Estos versículos en Génesis parecen implicar que la circuncisión es lo principal que las personas tenían que hacer para mantener el convenio abrahámico (véase Génesis 17:10).1 El Libro de Mormón, sin embargo, da más información acerca de cómo cada persona puede recibir las bendiciones del convenio abrahámico.2

Jehová dijo a Abraham: "Y te daré a ti y a tu descendencia después de ti la tierra de tus peregrinaciones, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos" (Génesis 17:8).3 Sin embargo, cuando Cristo visitó a los nefitas, les mostró que este convenio en realidad está condicionado a la obediencia de la simiente de Abraham.4 Después de mencionar el convenio abrahámico, Él prometió que cuando la casa de Israel "[crea] en [Él], que [es] Jesucristo, el Hijo de Dios; y [oren] al Padre en [Su] nombre... [e]ntonces los juntará de nuevo el Padre, y les dará Jerusalén por tierra de su herencia" (3 Nefi 20:31, 33).

Abraham's Sacrifice of Isaac (Sacrificio de Isaac por Abraham) por Il Baciccio a través de Wikimedia Commons

Cristo dejó en claro que el creer y orar al Señor era una cosa que las personas deberían de hacer para heredar las bendiciones del convenio.5 Sin embargo, Cristo estaba recurriendo a las Escrituras sobre Abraham como un precedente de su declaración. Génesis 15:6 declara que Abraham "creyó a Jehová" e inmediatamente después de esto, Jehová prometió dar a Abraham grandes bendiciones. TJS Génesis 17:3 dice de manera similar que "Abram se postró sobre su rostro, e invocó el nombre de Jehová". Inmediatamente después de orar, Abraham recibió promesas sagradas de Jehová. Por lo tanto, Jesús parece estar declarando que si la casa de Israel debe recibir las bendiciones dadas a Abraham, deben hacer lo que Abraham hizo: creer y orar a Jehová.6

La idea de que la casa de Israel necesitaba hacer lo que Abraham hizo para recibir las bendiciones que Abraham recibió, ayuda a explicar un elemento del convenio abrahámico. El Libro de Mormón cita repetidamente a Génesis 28:14, en donde Jehová reafirma a Jacob el convenio que hizo con Abraham: "[Y] todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu descendencia".7 Inmediatamente antes de esto, Jehová prometió a Jacob: "Y será tu descendencia como el polvo de la tierra, y te extenderás al occidente, y al oriente, y al norte y al sur" (Génesis 28:14). Debido a que los nefitas se habían expandido en todo el nuevo mundo, muy lejos del hogar original de Jacob, este versículo pudo haber sido especialmente importante para los nefitas.

Sin embargo, viajar lejos de su tierra natal también es otro ejemplo de hacer lo que Abraham hizo. Un versículo que es casi exactamente el mismo que Génesis 28:14 aparece en Génesis 12:3: "[Y] serán benditas en ti todas las familias de la tierra". Esta bendición se prometió a Abraham solo después de que obedeció el mandamiento de Jehová donde le dijo: "Vete de tu tierra, y de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré" (Génesis 12:1).

Abraham Sacrificing Isaac (Abraham sacrificando a Isaac) por Laurent de La Hyre a través de Wikimedia Commons

Dejar su tierra, su gran familia y la casa de su padre es exactamente lo que a Nefi y su familia se les mandó hacer. Ahora a todos los pueblos del nuevo mundo con quienes los nefitas se asociaron estaban siendo bendecidos por medio de ellos, la semilla de Abraham.8 De esta manera, los nefitas estaban cumpliendo las promesas hechas a Abraham, bendiciendo a las familias de la tierra, al hacer lo que Abraham había hecho.

El porqué

El Libro de Mormón nos recuerda sobre cómo podemos recibir las bendiciones del convenio abrahámico. Dios siempre nos bendecirá si vivimos hasta el fin nuestros convenios. Cualquier persona, de cualquier parte del mundo, sin importar sus antepasados, es bendecida cuando guarde los convenios que hizo con Dios. El Libro de Mormón nos recuerda que si deseamos recibir las bendiciones del convenio abrahámico, debemos vivir dignos de las bendiciones de ese convenio.

Algunas personas podrían pensar que sus convenios de alguna manera les dan un pase libre; que han entrado a un convenio y automáticamente reciben las bendiciones.9 El Libro de Mormón nos recuerda que este no es el caso en absoluto.

Abraham obedeció a Jehová y fue bendecido. Debemos obedecer a Dios como él lo hizo si deseamos recibir las bendiciones inimaginables que Dios tiene reservadas para nosotros. No tenemos que ser perfectos. Abraham no lo fue. Pero si creemos en el Señor, le oramos y vamos por donde Él quiere que vayamos en la vida, podemos recibir todas las bendiciones prometidas para Abraham y su posteridad.

Otras lecturas

Bruce J. Boehm, "Wanderers in the Promised Land: A Study of the Exodus Motif in the Book of Mormon and Holy Bible", Journal of Book of Mormon Studies 3, no. 1 (1994): 187–203.

Victor L. Ludlow, "Covenant Teachings in the Book of Mormon", en The Fulness of the Gospel: Foundational Teachings from the Book of Mormon, ed. Camille Fronk, Brain M. Hauglid, Patty A. Smith y Thomas A. Wayment (Salt Lake City y Provo, UT: Deseret Book y Religious Studies Center, Brigham Young University, 2003), 225–245.

Joseph Fielding McConkie, "The Doctrine of a Covenant People", en 3 Nephi 9–30, This is My Gospel, Book of Mormon Symposium Series, Volume 8, ed. Monte S. Nyman y Charles D. Tate, Jr. (Provo, UT: Religious Studies Center, Brigham Young University, 1993), 357–377.