¿De qué manera ayuda el Libro de Mormón a fechar la muerte de Cristo?

Enero 29, 2018
Imagen del Calvario de la aplicación Virtual Scriptures de BYU e imagen de Cristo por Heinrich Hofmann. 
KnoWhy #300
Imagen del Calvario de la aplicación Virtual Scriptures de BYU e imagen de Cristo por Heinrich Hofmann. 
“[Y] no habrá luz sobre la superficie de esta tierra durante tres días, sí, desde la hora en que sufra la muerte”.
Helamán 14:20

El Conocimiento

El Libro de Mormón registra el día preciso en que los nefitas presenciaron la señal profetizada de la muerte de Cristo (3 Nefi 8:5).1 Esta dedicación excepcional por parte de los historiadores nefitas puede ayudar a resolver por lo menos dos preguntas que debaten los eruditos del Nuevo Testamento con respecto al tiempo de la muerte de Cristo.

¿En qué año murió Cristo?

La primera pregunta está relacionada con el año en que Cristo fue crucificado. El registro del Nuevo Testamento vincula la crucifixión de Cristo con el festival de la Pascua durante el gobierno de Poncio Pilato (d. C. 26-36).2 Usando datos astronómicos para calcular el tiempo de la Pascua, los eruditos han determinado que los años 27, 30 y 33 d. C. “son los únicos años durante la administración de Poncio Pilato cuando la víspera de la Pascua, y la misma Pascua, cayó entre tres días previos al domingo”, el día de la resurrección.3

De estos tres años, basándose en factores adicionales empleados para correlacionar los registros de los Evangelios a detalles históricos que se pueden confirmar: “La mayoría de los eruditos… creen que Jesús fue muerto en el año 30 [d. C.]".4 Sin embargo, este asunto no se ha resuelto definitivamente, y algunos expertos aún “creen que murió en el año 33 [d. C]”.5

La Crucifixión de Cristo vía lds.org

Gracias a la diligencia de los historiadores nefitas, el Libro de Mormón ayuda aún más a establecer el tiempo de vida de Cristo. Dado que Cristo debió haber nacido alrededor de 5-4 a. C., esto efectivamente descarta el año 27 d. C. por ser muy temprano y el año 33 d. C. por ser muy prolongado para cuadrar con la muerte de Cristo ocurrido en el primer mes del año 34 del calendario nefita (3 Nefi 8:5).6 Por lo que, desde el punto de vista del arqueólogo SUD Jeffrey Chadwick, combinar el Libro de Mormón con la evidencia adicional del Nuevo Testamento, la arqueología, la astronomía y la historia, hace que el año 30 d. C. sea el correcto, “mas allá de cualquier duda razonable”.7

¿En qué día de la semana murió Cristo?

La segunda pregunta está relacionada con el día de la semana en que Cristo fue crucificado. La tradición de larga duración sostiene que Cristo murió un viernes, y muchos eruditos del Nuevo Testamento apoyan esta conclusión.8 Sin embargo, pocos eruditos han sugerido que Cristo en realidad murió un jueves.9 Estos eruditos argumentan que el jueves se apoya mejor con pasajes en el Nuevo Testamento que hablan de “tres días y tres noches” en la tumba (Mateo 12:40), y que la resurrección ocurrió después de tres días (Mateo 27:63, Marcos 8:31), y que el domingo fue tres días desde la crucifixión (Lucas 24:21).10

Una pista importante es la descripción que Juan da del siguiente día de reposo diciendo que era “muy solemne” (Juan 19:31), lo cual significa que era el primer día después de la Pascua.11 Dado que ciertos festivales, como la Pascua, se consideraban “días de reposo” sin importar qué día de la semana cayeran (Levítico 23:7-8, 11, 15, 21, 24, 39),12 esto permite la posibilidad de que el día de reposo después de la crucifixión no fuera un sábado (el día de reposo regular para los judíos), sino el primer día de la pascua (un “día de reposo” especial o “solemne”), que probablemente cayó en viernes del año 30 d. C.13

Mientras que los datos del Nuevo Testamento no favorecen de manera decisiva el jueves, el Libro de Mormón añade información importante. Los profetas nefitas predijeron que habría tres días de oscuridad coincidiendo con el tiempo de la muerte de Cristo hasta su resurrección (1 Nefi 19:10; Helamán 14:20-27). Los historiadores nefitas documentaron el cumplimiento de esta profecía (3 Nefi 8:19–23; 10:9).

Debido a la diferencia de hora entre Jerusalén y el Nuevo Mundo, “tener la crucifixión un viernes lleva a solo dos días de oscuridad en el Nuevo Mundo” antes de que Cristo se levantara el domingo por la mañana.14 Tener la crucifixión un jueves, sin embargo, “encaja exactamente con el tiempo necesario para que los tres días de oscuridad ocurrieran en América previo a la resurrección de Jesús” (véase la tabla).15

Tabla por Book of Mormon Central. Las cronologías Jerusalén y Nuevo Mundo reflejan una diferencia horaria de ocho horas y la tradición judía de comenzar un nuevo día al atardecer.

El Porqué

Como segundo testigo de Jesucristo, los lectores no deben de sorprenderse de que el Libro de Mormón dé claridad al tiempo de los eventos de la vida del Salvador. Quien acepte el Libro de Mormón debe apreciar la manera en que este sagrado volumen de escritura puede iluminar el tiempo de los eventos tan importantes como la muerte y sepultura de Jesucristo. Jeffrey R. Chadwick reflejó este punto de vista cuando escribió:

Como Santo de los Últimos Días, no solo estoy comprometido sino personalmente agradecido de aceptar y presentar datos del Libro de Mormón, la verdadera fiabilidad histórica de la cual estoy espiritual y materialmente convencido, para corroborar la evidencia del Nuevo Testamento y las otras avenidas exploradas.16

The Bible and the Book of Mormon Testify of Christ (La Biblia y el Libro de Mormón testifican de Cristo) por Greg K. Olsen

Siempre se debe mantener apertura y flexibilidad a nuevas evidencias e interpretaciones alternativas, pero la datación fuertemente apoyada por el Libro de Mormón merece una consideración seria por parte de todos los Santos de los Últimos Días. Si tanto el día como el año son correctos, entonces el Salvador murió el jueves 6 de abril del año 30 d. C.17 Esto le da un significado profundo al momento de la restauración de Su iglesia, exactamente 1800 años después.

Cualesquiera que hayan sido las particularidades del tiempo de la muerte de Cristo, ningún detalle es más importante, o sorprendente, que el hecho de que el domingo por la mañana, la tumba fue encontrada vacía, con ángeles declarando: “No está aquí, porque ha resucitado” (Mateo 28:6, Marcos 16:6, Lucas 24:6). Como el presidente Monson enseñó: "No hay palabras en la Cristiandad que signifiquen más para mí que las pronunciadas por el ángel a las acongojadas María Magdalena y la otra María cuando, el primer día de la semana, fueron a la tumba para atender el cuerpo de su Señor... Nuestro Salvador volvió a la vida".18

El presidente Gordon B. Hinckley enseñó: "La desolación que deja la muerte de una persona, la aflicción que sobreviene tras el fallecimiento de un ser querido, solo son mitigados por la autenticidad de la resurrección del Hijo de Dios en aquella mañana de la primera Pascua. ...En los momentos de más profundo pesar, sacamos esperanza, paz y certeza de las palabras del ángel de aquella mañana de la Resurrección".19

Él se mostró a sí mismo a Sus discípulos en Jerusalén, y después ese mismo año Él apareció en Su gloria a los nefitas también (3 Nefi 11). ¡Juntos, la Biblia y el Libro de Mormón firmemente testifican que Jesucristo vive! Los profetas modernos continúan testificando que “Jesús es el Cristo Viviente, el inmortal Hijo de Dios".20 Ninguna verdad puede ser más hermosa, ni de mayor significado eterno que esto. Los Santos de los Últimos Días deben de apreciar y valorar el testimonio profético adicional de las escrituras sobre el Señor resucitado.

Otras Lecturas

Jeffrey R. Chadwick, “Dating the Death of Jesus Christ”, BYU Studies 54, no. 4 (2015): 135–191.

Lincoln H. Blumell y Thomas A. Wayment, “When was Jesus Born? A Response to a Recent Proposal”, BYU Studies 51, no. 3 (2012): 64–70.

David B. Cummings, “Three Days and Three Nights: Reassessing Jesus’s Entombment”, Journal of Book of Mormon Studies 16, no. 1 (2007): 56–73, 86.

  • 1. Cf. 1 Nefi 12:1–3, 519:10–11Helamán 14:20–27. Para más detalles sobre la profecía y su cumplimiento, véase Book of Mormon Central en Español, “¿Por qué Samuel hizo profecías tan cronológicamente precisas? (Helamán 13:5)”, KnoWhy 184 (Agosto 16, 2017); Book of Mormon Central en Español, “¿Qué causó la oscuridad y destrucción en el año 34? (3 Nefi 8:20)”, KnoWhy 197 (Septiembre 4, 2017).
  • 2. Véase Mateo 26–27; Marcos 14–15; Lucas 22–23; Juan 12–19; Jeffrey R. Chadwick, “Dating the Death of Jesus Christ”, BYU Studies 54, no. 4 (2015): 136–139. De acuerdo con la mayoría de los eruditos, los evangelios sinópticos (Mateo, Marcos, Lucas) difieren con Juan en si fue el día antes (14 de Nisán) o el mismo día de la Pascua (15 de Nisán). Véase Lincoln H. Blumell y Thomas A. Wayment, “When was Jesus Born? A Response to a Recent Proposal”, BYU Studies 51, no. 3 (2012): 65; Richard Neitzel Holzaphel, Eric D. Huntsman y Thomas A. Wayment, Jesus Christ and the World of the New Testament (Salt Lake City, UT: Deseret Book, 2006), 137–138; Thomas A. Wayment, “The Birth and Death Dates of Jesus Christ”, en The Life and Teachings of Jesus Christ, 3 vols., ed. Richard Neitzel Holzapfel y Thomas A. Wayment (Salt Lake City, UT: Deseret Book, 2005), 1:391–392; Stanley E. Porter, “Chronology of the New Testament”, en Eerdmans Dictionary of the Bible, ed. David Noel Freedman (Grand Rapids, MI: Wm. B. Eerdmans, 2000), 249–250. Para una reconciliación de argumentos favoreciendo el 14 de Nisán, véase Chadwick, “Dating the Death of Jesus Christ”, 165–172. Para un estudio favoreciendo el 15 de Nisán, véase Craig L. Blomberg, The Historical Reliability of Gospels, 2a edición (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 2007), 221–225. Para más información sobre el tiempo del gobierno de Poncio Pilato, véase Emily Cheney, “Pilate, Pontius”, en Eerdmans Dictionary, 1058.
  • 3. Chadwick, “Dating the Death of Jesus Christ”, 156; véase también la tabla en la p. 157. Porter, “Chronology of the New Testament”, 250 añade el año 36 d. C., pero también determina que “el año 27 es muy temprano y el año 36 muy tarde” para que coincida con otros factores. Blumell y Wayment, “When was Jesus Born?” 64-70, proporcionan más fechas probables basados en la posibilidad de no haber identificado bien la luna nueva. Chadwick, “Dating the Death of Jesus Christ”, 158–165, responde a este argumento. Randall P. Spackman, "Introduction to Book of Mormon Chronology: The Principal Prophecies, Calendars, and Dates", (FARMS Preliminary Reports, 1993), 60–68, y también el apéndice 2, argumenta que el Libro de Mormón sostiene la fecha de la muerte de Cristo en el año 29 d. C., pero esta fecha tiene poco apoyo por parte de los eruditos del Nuevo Testamento.
  • 4. Porter, “Chronology of the New Testament”, 250. Véase Chadwick, “Dating the Death of Jesus Christ”, 139–142 para la documentación de que este es el punto de vista de la mayoría de los eruditos. Véase también Wayment, “The Birth and Death Dates of Jesus Christ”, 393–394; Holzapfel, Huntsman y Wayment, Jesus Christ and the World of the New Testament, 44; John H. Walton y Craig S. Keener, eds., NIV Cultural Backgrounds Study Bible (Grand Rapids, MI: Zondervan, 2016), 1593, 1667, 1863–1864; Ben Witherington III, “Images of Crucifixion: Fresh Evidence”, Biblical Archaeological Review 39, no. 2 (2013): 28; Blomberg, Historical Reliability of Gospels, 225: “...el único año cercano al tiempo del ministerio de Cristo en el que pudo haber sido crucificado habría sido el año 30 d. C. ... El año 30 d. C. resulta ser el mismo año que muchos eruditos aceptan para la muerte de Cristo”.
  • 5. Porter, “Chronology of the New Testament”, 250. Véase por ejemplo Paul Barnett, Jesus and the Rise of Early Christianity: A History of New Testament Times (Downers Grover, IL: InterVarsity Press, 1999), 155.
  • 6. Véase Book of Mormon Central en Español, “¿Cómo ayuda el Libro de Mormón a fechar la primera navidad? (3 Nefi 1:13)", KnoWhy 255 (Noviembre 23, 2017). Véase también Jeffrey R. Chadwick, “Dating the Birth of Jesus Christ”, BYU Studies 49, no. 4 (2010): 17–18; Chadwick, “Dating the Death of Jesus Christ”, 142–149.
  • 7. Chadwick, “Dating the Death of Jesus Christ”, 190.
  • 8. Representado este punto de vista tradicional y rechazando firmemente el argumento del jueves están Blumell y Wayment, “When was Jesus Born?”, 65–66, 78–79, nn. 51–57. Para lo contrario, véase Chadwick, “Dating the Death of Jesus Christ”, 176–177, 179–180 n.108.
  • 9. Véase Chadwick, “Dating the Death of Jesus Christ”, 172. David B. Cummings, “Three Days and Three Nights: Reassessing Jesus’s Entombment”, Journal of Book of Mormon Studies 16, no. 1 (2007): 58 también menciona a "los que abogan por el miércoles” para el día que murió Cristo.
  • 10. Véase Chadwick, “Dating the Death of Jesus Christ”, 174–177; Cummings, “Three Days and Three Nights”, 59.
  • 11. Véase Chadwick, “Dating the Death of Jesus Christ”, 177–182.
  • 12. Chadwick, “Dating the Death of Jesus Christ”, 138; Cummings, “Three Days and Three Nights”, 60.
  • 13. Es incierto si la luna nueva habría sido observada el día correcto en el año 30 d. C., haciendo posible que el 14 de Nisán (el día antes de la Pascua y muy probablemente el día de la crucifixión) fuera el jueves (el día correcto), o viernes (si la luna nueva fue observada un día después). Esto significa que el día 15 de Nisán (el primer día de la pascua) habría sido o el viernes (el día correcto), o el sábado (si es que la luna nueva fue observada un día después). Véase Chadwick, “Dating the Death of Jesus Christ”, 154–158. Dado que la mayoría de los eruditos favorecen el año 30 d. C. y el viernes como el día de la crucifixión, ellos asumen que la luna nueva no fue observada el día correcto, y que el 14 de Nisán fue por lo tanto un día después, el viernes. La postura de Chadwicks —de que murió el año 30 d. C. y por lo tanto sucedió un jueves (el día correcto para el 14 de Nisán)— parece ser más consistente. De hecho, Blomberg, Historicity of the Gospels, 221–225 favorece el año 30 d. C. precisamente porque es el único año en el que el 15 de Nisán cayó en viernes y, a diferencia de la mayoría de los eruditos del Nuevo Testamento, él favorece la cronología de los evangelios sinópticos (que Cristo murió el primer día de la Pascua) sobre lo que dice el evangelio de Juan.
  • 14. Cummings, “Three Days and Three Nights”, 63, cf. pp. 60–63; Chadwick, “Dating the Death of Jesus Christ”, 182–188.
  • 15. Chadwick, “Dating the Death of Jesus Christ”, 184, cf. las tablas en las pp. 186–187. Véase también las figs. 1 y 2 en Cummings, “Three Days and Three Nights”, 62–63.
  • 16. Chadwick, “Dating the Death of Jesus Christ”, 190.
  • 17. Chadwick, “Dating the Death of Jesus Christ”, 136.
  • 18. Thomas S. Monson, "'¡Ha resucitado!'", Liahona, Mayo 2010, 87, en línea en lds.org.
  • 19. Gordon B. Hinckley, “This Glorious Eastern Morn”, Ensign, May 1996, en línea en lds.org; ortografía actualizada.
  • 20. "El Cristo Viviente”, Liahona, Abril 2000, en línea en lds.org, énfasis añadido.