¿Por qué hay simbolismos del templo en Helamán 10?

Agosto 11, 2017
Dante Alighieri y Beatrice Portinari contemplando la Luz empírea, por Gustave Doré
KnoWhy #181
Dante Alighieri y Beatrice Portinari contemplando la Luz empírea, por Gustave Doré
"De manera que si dijeres a este templo que se parta por la mitad, será hecho".
Helamán 10:8

El conocimiento

En Helamán 10, después de revelar el asesinato del juez superior, Nefi, hijo de Helamán comenzó a caminar de regreso a su casa, reflexionando sobre las iniquidades del pueblo. Mientras iba pensando acerca de todo lo que había sucedido, Dios le aseguró a Nefi que su diligencia no había pasado desapercibida (vv. 3-5). De repente, Dios declaró que sus palabras a Nefi estaban siendo dadas "en presencia de [sus] ángeles" (v. 6). Luego parece que la declaración de Dios a Nefi estaba siendo dada en un templo ("si dijeres a este templo", v. 8). Estos detalles inesperados y a menudo pasados por alto sugieren que a Nefi se le estaba mostrando una visión del consejo divino dentro de un santo templo. 

En el antiguo Israel, algunos profetas recibieron visiones en las que vieron el "consejo divino" de Dios, un grupo compuesto por Dios y su "corte real" en el cielo.1 Los relatos de estas experiencias tienen elementos similares: El profeta tiene una urgente necesidad de ayuda, a menudo relacionada en saber cómo ayudar a un grupo de personas inicuas.2 El profeta se encuentra en un templo o en una montaña.3 Él ve al consejo divino, o a un mensajero del consejo.4 El Señor lo tranquiliza y le da conocimiento.5 Entonces es facultado y llamado para hablar y actuar en el nombre de Dios. 6

A través de los años, muchos eruditos bíblicos SUD han observado continuidades entre estas manifestaciones ante el trono en la literatura israelita y las experiencias reveladoras de los profetas del Libro de Mormón.7 Recientemente, David Bokovoy, uno de esos estudiosos bíblicos SUD, explicó que elementos como estos "proveen un tipo de modelo para representar un encuentro oficial entre el testigo y el adorador en preparación para la introducción a verdades reveladoras y avanzadas".8

Isaías 6 es un buen ejemplo de este modelo, como Stephen Ricks ha explicado cuidadosamente.9 Isaías dijo que él "[vió]... al Señor sentado sobre un trono... [en] el templo" (v. 1). Dios estaba rodeado de serafines, los cuales son seres celestiales (v. 2). Esto sigue el patrón de ver el concilio divino en el entorno del templo o de una montaña.10 Isaías estaba interesado en saber cómo ayudar al pueblo a ser menos inmundo, diciendo que vivía "en medio de un pueblo que tiene labios inmundos" (v. 5). El Señor de manera simbólica lo purificó y tranquilizó al decirle que su "iniquidad [había sido] quitada" (v. 7). El Señor le dio información que algunas personas no entenderían (v. 10). Dios también le dijo: "Anda y di a este pueblo" (v. 9). 

El padre Lehi tuvo una experiencia muy similar a esta, al igual que su hijo Nefi.11 En el caso de Nefi, la experiencia del consejo divino en 1 Nefi 11 contiene detalles que ayudan a explicar Helamán 10. Comenzó cuando Nefi estaba "reflexionando" el relato de Lehi sobre su sueño (1 Nefi 11:1; en inglés se relaciona con el "corazón"). Nefi entonces fue transportado espiritualmente a una montaña alta donde tuvo su experiencia ante el consejo divino.12 La única otra ocasión en el Libro de Mormón cuando cuando se menciona que un personaje estaba "medita[ndo]" en su "corazón", fue la experiencia de este último Nefi, en Helamán 10:3.13 De acuerdo con el estilo de escritura del antiguo Israel que los autores del Libro de Mormón probablemente utilizaron, estos detalles fueron una señal a los lectores para todo Helamán 10 en conjunto y en comparación con 1 Nefi 11. 14

Esta comparación indica que la experiencia de Nefi, hijo de Helamán, en Helamán 10 es otro ejemplo de la sagrada experiencia ante el consejo divino. Nefi necesitaba ayuda y estaba "meditando" de cómo eliminar "la perversidad de los nefitas" (v. 3). Luego se encontró en un "templo" (v. 8), sobre una "montaña" (v. 9). Los ángeles estaban presentes (v. 6). El Señor lo tranquilizó diciéndole que era "bienaventurado" porque había estado guardando los mandamientos de Dios (v. 4). Dios le dio verdades religiosas y le dio poder con la habilidad de "sellar" y "desatar" en "la tierra" y en "los cielos" (v. 7). Finalmente, Nefi fue llamado a hablar y actuar en el nombre de Dios, y se le dijo que fuera y declarara las palabras de Dios al pueblo (v. 11).

El porqué

Siendo que Nefi el hijo de Helamán fue admitido en la presencia del consejo divino explica la presencia de ángeles, templos, montañas y sellamiento en Helamán 10. Como el principal profeta nefita y sumo sacerdote, Nefi habría estado familiarizado con las tradiciones del templo nefita, habiendo oficiado en el templo principal en Zarahemla, el templo del rey Benjamín, Mosíah, Alma y Helamán.

Además, Nefi estaba "muy desanimado por motivo de la perversidad de los nefitas" (Helamán 10:3). Considerando que había escapado por poco de la muerte y que los ladrones de Gadiantón habían matado al juez superior, su gran preocupación y necesidad de guía divina y seguridad era seguramente una respuesta razonable. 

Sin embargo, fue durante estos tiempos difíciles de obediencia personal y sacrificio que Nefi no solamente escuchó la voz del Dios (Helamán 10:3), sino que tuvo una expansiva experiencia profética con el Señor y su hueste celestial. La profunda historia de Nefi recuerda a los lectores que algunas veces las experiencias más espirituales solamente vienen de las experiencias más dolorosas. 

Joseph B. Wirthlin declaró, refiriéndose a la crucifixión de Cristo: 

Cada uno de nosotros tendrá sus propios viernes, días en los que el universo mismo parece deshecho y los pedazos de nuestro mundo yacen esparcidos hechos trizas. Todos enfrentaremos esos momentos difíciles cuando parece que nunca volveremos a ser los de antes; todos tendremos nuestros viernes. Pero les testifico en el nombre de Aquel que conquistó la muerte: el domingo llegará. En las tinieblas de nuestro pesar, el domingo llegará. No importa nuestra desesperación, no importa nuestro pesar, el domingo llegará. En esta vida o en la próxima, el domingo llegará.15

Durante lo que pudo haber sido uno de los momentos más oscuros de Nefi, Dios lo bendijo, haciendo un juramento con Nefi en Su propio nombre que estaría siempre con él y contestaría sus oraciones.16 Este es un poderoso recordatorio del cuidado personal de Dios y su tranquilizador convenio en tiempos oscuros. Este principio es tan verdadero para los lectores del Libro de Mormón ahora en día, así como lo fue para Nefi, hijo de Helamán poco antes del nacimiento de Cristo.

Otras lecturas

Stephen O. Smoot, "The Divine Council in the Hebrew Bible and the Book of Mormon," Studia Antiqua: A Student Journal for the Study of the Ancient World 12, no. 2 (Fall 2013): 1–18.

David E. Bokovoy, “‘Thou Knowest That I Believe’: Invoking The Spirit of the Lord as Council Witness in 1 Nephi 11,” Interpreter: A Journal of Mormon Scripture 1 (2012): 1–23.

Taylor Halverson, “The Path of Angels: A Biblical Pattern for the Role of Angels in Physical Salvation,” The Gospel of Jesus Christ in the Old Testament, The 38th Annual BYU Sidney B. Sperry Symposium (Provo, UT: Religioius Studies Center, Brigham Young University, 2009).

Stephen D. Ricks, "Heavenly Visions and Prophetic Calls in Isaiah 6 (2 Nephi 16), the Book of Mormon, and the Revelation of John," in Isaiah in the Book of Mormon, ed. Donald W. Parry and John W. Welch (Provo, UT: FARMS, 1998), 171–190.

Andrew C. Skinner, “Nephi’s Ultimate Encounter with Deity: Some Thoughts on Helaman 10,” in The Book of Mormon: Helaman through 3 Nephi 8, According to Thy Word, ed. Monte S. Nyman and Charles D. Tate Jr. (Provo, UT: Religious Studies Center, Brigham Young University, 1992), 115–127.