¿Por qué la familia de Amulek es significativa?

Mayo 24, 2017
Imagen por H. Tom Hall
KnoWhy #117
Imagen por H. Tom Hall
"Amulek, vuélvete a tu propia casa porque darás de comer a un profeta del Señor... y él te bendecirá a ti y a tu casa"
Alma 10:7

El conocimiento

El primer intento de Alma de predicar el evangelio a la ciudad de Ammoníah fue un fracaso. El pueblo, escribió Mormón, había "resistido todas sus palabras [de Alma], y lo hubo ultrajado, y escupido sobre él, y hecho que fuese echado de su ciudad" (Alma 8:13). Después de ser mandado por un ángel, Alma regresó a la ciudad apóstata para llamar una vez más a sus habitantes al arrepentimiento (vv.14-18). Al regresar, Alma encontró alguien que le apoyara en Amulek quien había sido instruido en una visión para proteger a Alma (vv.20-21). 

Amulek estaba especialmente agradecido por la bendición de Alma sobre su hogar, al decir: "Ha bendecido mi casa, me ha bendecido a mí, y a las mujeres de mi casa, y a mis hijos, y a mi padre, y a mis parientes; sí, ha bendecido a todos los de mi parentela, y la bendición del Señor ha descendido sobre nosotros, de acuerdo con las palabras que habló" (Alma 10:11).

Por mencionar Amulek específicamente a sus mujeres, niños, padre y parientes como parte de su hogar, proporciona una visión interesante sobre la estructura social de las sociedades y los pueblos del Libro de Mormón. Lejos del núcleo familiar que hoy en día prevalece en Norteamérica (compuesto por padres e hijos), este detalle añadido "sugiere un interesante patrón de conexiones familiares" conocido en muchas culturas antiguas, incluyendo la antigua Mesoamérica.1

"Para las sociedades basadas en parentesco", señaló un erudito del Libro de Mormón, "una casa literal, típicamente simboliza a la familia. Los grupos de parentesco frecuentemente viven en recintos". Esto es sugerido por el uso de Amulek de "mi casa" para describir su parentesco inmediato y extendido. 

De hecho, "[p]arece probable que la 'casa' de Amulek fuera un recinto típico mesoamericano. Cuando Amulek habla de Alma bendiciendo su "casa" y luego nombra a parientes específicos, estos son casi con certeza personas que viven en la misma "casa" o recinto, no una sola estructura".2

Esta situación en el Libro de Mormón no solamente converge bien con la estructura familiar del antiguo Israel y del oriente Mediterráneo,3 sino también con el registro arqueológico, que verifica tales recintos domésticos existentes durante el período Maya preclásico.4

Una peculiaridad en la descripción de Amulek es su mención de "mujeres" como parte de su hogar. ¿Podría haber significado parientes femeninos como hermanas o primas? Tal vez, pero una posibilidad más fuerte, como sugiere John A. Tvedtnes, es que Amulek se refería a sus esposas. Como Tvedtnes señaló, el Libro de Mormón usa la palabra "mujer" para referirse a una "esposa".5 Si Alma 10:11 se lee de esta manera, entonces haría a Amulek un polígamo.

Todo esto tiene sentido. Amulek, después de todo, se decía que había sido un "hombre de no poca reputación entre" el pueblo de Ammoníah y que tenía "muchos parientes y amigos" y "muchas riquezas" (Alma 10:4). Esto es consistente con la antigua poligamia, la cual era practicada casi exclusivamente por las clases sociales ricas que podían permitirse el lujo de mantener a familias numerosas, "una pequeña fracción solamente haciendo uso del privilegio".6 También es consistente en cómo el Libro de Mormón en otros lugares representa la poligamia.7

El porqué

La descripción del hogar de Amulek no es mera trivialidad. Más tarde en el relato, Alma y Amulek fueron obligados a presenciar la horrenda ejecución de los que creían en su predicación. Esto incluía a mujeres y niños, y aparentemente miembros de la propia familia de Amulek (Alma 14:8-15). Al describir a su familia al principio del relato, la narración humaniza profundamente a Amulek y su angustia. 

Amulek pasó de ser una de las élites sociales de Ammoníah a perder todo—su reputación, su posición social, sus riquezas e incluso su familia—por el bien del evangelio. Las propias víctimas eran mártires del evangelio. Como explicó John W. Welch, los gobernantes de Ammoníah "quema[ron] a mujeres y niños en Ammoníah... porque ellos [mismos] habían creído... habiendo sido enseñados a creer en la predicación de Alma de la palabra de Dios".8

Por conocer primero a Amulek y a su familia, los lectores pueden sentir empatía con ellos cuando la narración hace un giro trágico para lo peor. Los riesgos en este relato se intensifican, y la súplica de Amulek a Alma de salvar a las víctimas—incluyendo a su propia familia—del martirio recibe mucho más peso moral y emocional (Alma 14:10). 

Otras lecturas

Stephen D. Ricks, “A Note on Family Structure in Mosiah 2:5,” Interpreter: A Journal of Mormon Scripture 6 (2013): 9–10.

John W. Welch, The Legal Cases in the Book of Mormon (Provo, UT: Brigham Young University Press and The Neal A. Maxwell Institute for Religious Scholarship, 2008), 237–271.

Brant A. Gardner, Second Witness: Analytical and Contextual Commentary on the Book of Mormon, 6 vols. (Salt Lake City, UT: Greg Kofford Books, 2007), 4:164–17.