¿Por qué Samuel confió tanto en las palabras de los profetas del pasado?

Agosto 17, 2017
Composición "He aquí soy Jesucristo" y "Samuel en la muralla" por Jorge Cocco
KnoWhy #185
Composición "He aquí soy Jesucristo" y "Samuel en la muralla" por Jorge Cocco
"[Y] también para que sepáis de la venida de Jesucristo, el Hijo de Dios, el Padre del cielo y de la tierra, el Creador de todas las cosas desde el principio".
Helamán 14:1

El conocimiento

Después de declarar la importante profecía concerniente a las señales que anunciarían el nacimiento de Cristo,1 Samuel el lamanita explicó que estaba predicando entre los nefitas con el fin de que ellos "[conocieran] de la venida de Jesucristo, el Hijo de Dios, el Padre del cielo y de la tierra, el Creador de todas las cosas desde el principio; y para que [conocieran] acerca de las señales de su venida, con objeto de que [creyeran] en su nombre" (Helamán 14:12; énfasis añadido).

El largo nombre (título) de Cristo que se encuentra en este versículo es una cita textual de la profecía del rey Benjamín concerniente al nacimiento de Cristo.  John W. Welch ha señalado: "Las veintidós palabras en cursiva parecen ser una serie de terminología religiosa nefita derivada de las palabras dadas a Benjamín por un ángel de Dios: ‘Y se llamará Jesucristo, el Hijo de Dios, el Padre del cielo y de la tierra, el Creador de todas las cosas desde el principio’" (Mosíah 3:8).2

Además, esa cita no es la única referencia de un profeta anterior encontrada en las profecías de Samuel. Las contribuciones de muchos eruditos demuestran que las profecías de Samuel—cuando se miran en su totalidad—dependían significativamente de una variedad de enseñanzas proféticas anteriores, frases bíblicas y modelos de discursos proféticos.

S. Kent Brown, por ejemplo, encontró que las profecías de Samuel contienen lamentos poéticos los cuales notablemente "reflejan rasgos encontrados en la poesía hebrea".3 Donald W. Parry ha señalado: “Seis formas de discursos proféticos” están “presentes en el discurso de Samuel".4 Quinten Barney ha argumentado que la profecía de Samuel se basaba "en gran medida en las palabras de Zenós cuando profetizó con respecto a la muerte de Cristo".5 Y de acuerdo con Shon Hopkin y John Hilton III: 

Cuando Samuel usa frases bíblicas seleccionadas en su discurso—"dijo el Señor", "Señor de los Ejércitos", "señales y prodigios", e "ira del Señor" siendo "encendido"—se encuentran con mayor frecuencia que para cualquier otro orador en el Libro de Mormón (además de los autores bíblicos citados en el Libro de Mormón).6

El porqué

Aunque algunos misioneros lamanitas habían tenido éxito predicando en Zarahemla algunos años antes (véase Helamán 6:4-5), los nefitas ya no eran tan humildes y enseñables cuando Samuel, como un visitante excluido, les habló desde las murallas de esa misma ciudad. Al reconocer que lo vieron como un forastero, Samuel declaró: "[A]hora bien, porque soy lamanita, y os he hablado las palabras que el Señor me ha mandado... tratáis de destruirme (Helamán 14:10). 

Por lo que, al explicar el significado del lenguaje bíblico utilizado por Samuel, Hopkin y Hilton sugirieron: "Puede ser que como un ‘extranjero’ Samuel buscó reforzar su autoridad al utilizar un lenguaje similar a lo que se encontraba en las planchas de bronce".7 A lo largo de un pensamiento similar, el estilo de discursos proféticos tradicionales usados por Samuel es evidencia de su deseo consciente de hablar con una voz que, de acuerdo con Parry, era "indicativo de una autoridad profética y prerrogativa".8 Esta manera de expresarse da a sus palabras una pista de poder y verdad.

También es probable que la confianza de Samuel en el lenguaje y los conceptos de las escrituras tenía la intención de evocar ciertos temas o ideas los cuales eran inmediatamente relevantes a sus propias profecías. Por ejemplo, cuando Samuel citó el largo nombre (título) de Cristo en Mosíah 3:8 eso les pudo haber ayudado a sus oyentes nefitas a recordar que la venida de Cristo había sido profetizada por el rey Benjamín un siglo antes (véase Mosíah 3:5-10). 

También habrían recordado que este nombre predecible, en particular, había sido dado a sus predecesores como parte de un convenio duradero, con el propósito de distinguirlos de todas las demás personas (véase Mosíah 1:11; 5:7-10). La expresión de Samuel sobre el nombre santo del convenio pudo haber sorprendido e incluso enfurecido a sus oyentes hostiles.

Después de haber identificado siete secciones literarias distintas en el famoso discurso del rey Benjamín, John W. Welch señaló: "Todos los nombres sagrados importantes se dan en el mismo centro de la sección 3 (véase Mosíah 3:8) y los términos cruciales en donde depende la eficacia de la expiación se declaran precisamente en el centro de la sección 4 (Mosíah 3:18-19)".9 De esta manera, es probable que la importancia central de este sagrado nombre (título) haya tenido un profundo significado para los nefitas en Zarahemla, cuyos ancestros centraron sus vidas en Jesucristo e hicieron convenio de llegar a ser Sus hijos e hijas a través de Su sacrificio expiatorio. Haciendo eco de la ubicación intencional de este nombre por Benjamín en el centro de su discurso de coronación, Samuel también colocó el nombre (título) especial de Cristo cerca del punto medio de su propio discurso profético sobre juicio.

Al igual que Samuel, los lectores modernos del Libro de Mormón pueden beneficiarse grandemente al estudiar, memorizar y utilizar el lenguaje contenido en las escrituras canónicas SUD.10 El citar el lenguaje profético otorga autoridad y poder a las enseñanzas aplicables de mayor importancia. El élder Richard G. Scott ha enseñado:

Las Escrituras, cuando se citan correctamente, proporcionan autoridad a nuestras declaraciones. Ellas se convierten en amigas incondicionales que no están limitadas por la geografía ni el calendario. Siempre están ahí cuando las necesitamos. Usarlas proporciona un fundamento de verdad que el Espíritu Santo puede despertar. Aprender, meditar, escudriñar y memorizar las Escrituras es como llenar un archivo con amigos, valores y verdades a las que podemos recurrir en cualquier momento, en cualquier parte del mundo.11

Otras lecturas

Shon Hopkin and John Hilton III, “Samuel’s Reliance on Biblical Language,” Journal of Book of Mormon Studies 24 (2015): 31–52.

S. Kent Brown, “The Prophetic Laments of Samuel the Lamanite,” in From Jerusalem to Zarahemla: Literary and Historical Studies of the Book of Mormon (Provo, UT: Religious Studies Center, 1998), 163–180.

John W. Welch, “Textual Consistency,” in Reexploring the Book of Mormon: A Decade of New Research, ed. John W. Welch (Salt Lake City and Provo, UT: Deseret Book and FARMS, 1992), 21–23. 

Donald W. Parry, “‘Thus Saith the Lord’: Prophetic Language in Samuel’s Speech,Journal of Book of Mormon Studies 1, no. 1 (1992): 181–183.